Hoy me desperté con los ojos como si me hubiera picado una abeja. Z, la del shiatsu, me dice que es un síntoma de cuando el hígado se está limpiando, que "él..."me lo agradecerá".
Por alguna razón, parte de este rollo de ser muy sano implica personificar las partes del cuerpo. El hígado te habla a través de los ojos, el cuello a través de los pies... Muy seguramente me acostumbrare a comer quinua toda la vida y a dejar el tinto para siempre, pero jamás a hablar de las partes de mi cuerpo como personitas qur viven dentro de mi gran persona. Jamás.
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