lunes, 18 de junio de 2012

Tener opciones


Día 1 de nuevo y todo bien, nada que reportar.  Un poco de ‘blues’ de lunes, lo cual es extraño en mi caso. 

El fin de semana fue de excesos deliciosos; dos noches en el pueblo de Bray cenando en restaurantes de tres estrellas Michelin; el Fat Duck y el Waterside Inn.  Toda una experiencia culinaria llena de teatro y fantasía.  El cuerpo reacciona inmediatamente a las mezclas complejas de elementos con una barriguita templada y, si se tiene suerte, feliz.  Por ahora no veré los resultados de los excesos hasta en una semana, pues dicen que eso es lo que se demora el cuerpo en asimilar los alimentos.

Ya de regreso en Londres y empecé el día haciendo compras en Whole Foods en donde me amargué después de esperar 20 minutos en la acera con 6 bolsas pesadísimas y ni un solo taxi.  Siempre hay gente que alimentar en casa y me sentí sola e idiota sin carro y sin poder tomar transporte público; no hay donde poner tantas bolsas.  Realmente sin nada de qué quejarme, me concentré en la tristeza de un verano que no es verano y de mis manos congeladas en la mitad de junio.  Mi oficina, que es mi sala, que es mi cocina, estaba helada y tuve que prender el calentador.

Decidí regresar al estilo de vida Clean por que me siento perdida sin él.  Debo ser honesta conmigo misma, y debo entender que en mi caso es más fácil quitarle opciones a mi estilo de vida que aprender a negociarlas todas sin hacerme daño en el proceso.  Así que empecé otra vez con las vitaminas y las comidas sanas sin preocuparme de lo que estaba dejando por fuera.  Fue como ponerme un par de jeans viejos, deli.  Me doy cuenta que para ser 'vanidosa' de verdad no puedo dejar que mi cuerpo regrese a lo que era antes del primer detox... and so i am here again. 

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