Ayer comencé a entrenar otra vez porque voy a correr la 5K de mujeres de Nike en un mes. Esta carrera es la primera de la temporada en Bogotá y es rica porque es corta, divertida y tiene el mejor goodie bag de todas. Claro, el público de la carrera es el perfecto para cualquier campaña de publicidad: las mujeres entre 27 y 40 son las que más compran y normalmente son las que participan en este tipo de eventos. El año pasado hice 34 minutos y éste espero correrla en menos. Ojalá en menos de 30. Lo que hay que hacer para mejorar el tiempo en una carrera es evidente: entrenar mucho y bajar de peso.
Para entrenar para una carrera hay varios tips clave. El primero es que hay que hacer ejercicio 6 veces a la semana e incluir una trotada larga y despacio (de más de una hora), una trotada de intervalos (correr rápido tres minutos, despacito 2, por por lo menos media hora) y una trotada por una subida sostenida como la de La Calera. Los otros tres días es mejor hacer un ejercicio diferente a trotar. Para protegerse las rodillas y la espalda hay que hacer abdominales y ejercicios para la cola y los muslos todos los días. Una rutina de media hora que se puede hacer viendo tele mientras el marido lo mira a uno rallado, sirve. Una clase de yoga también cumple la misma función.
Sin embargo, en un contexto de entrenamiento fuerte, lo de la bajada de peso se complica y no es tan evidente como el ejercicio. Uno pensaría que haciendo esa cantidad de ejercicio los kilos empiezan a irse rápidamente, pero el hambre, cuando uno está esforzando el cuerpo de esa manera, es tremenda. Comer balanceado (y bajarle a las calorías) mientras se entrena duro es muy difícil. Sobre todo cuando uno tiene que hacer un esfuerzo extra bajar unos kilos, como es mi caso.
Para eso yo he definido algunas rutinas que funcionan muy bien. Antes de salir a entrenar (5:30 de la mañana) me tomo un jugo de frutas sin azúcar. Generalmente me tomo uno de papaya. Después de entrenar desayuno muy bien. Normalmente como o avena cruda con leche descremada y un poquito de miel y fruta o una omelette de un huevo y dos claras con verduras y una mini arepa. Si voy a entrenar por la noche, me tomo el jugo con el desayuno. Al almuerzo como una porción generosa de proteína magra, un poquitico de arroz, yuca, platano o papa y muchísimas verduras crudas y por la noche sopa de verduras o verduras cocinadas. Entre comidas como almendras, jamón magro o algo así. Como harinas (porque si no fallezco en la entrenada) al desayuno y al almuerzo pero evito el trigo a toda costa. Afortunadamente la oferta de harinas diferentes al pan y sus derivados es muy generosa en Colombia.
Como escribí en algún post, yo soy la mera gordita en forma. Tengo huesos grandes y mi metabolismo hace que saque músculos con levantar un libro. Eso me sirve para sentirme fuerte, pero no para sentirme delgada. De hecho, creo que nunca me he sentido delgada (as in skinny) en la vida aunque siempre me he sentido en forma. Es decir, tengo fuerza y estado físico, cosas que me hubieran hecho muy atractiva hace unos 10.000 años y hoy sólo me hacen un poquito intimidante. Sin embargo, sí sé que tengo que estar flaca y en forma, es decir, bajar de un 25% a un 22% de grasa (o menos), para que me vaya bien en la carrera.
Les iré contando cómo me va.
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